Anido en tu carne

Por David Cacho   Se siente tu vida en la fundición ahora que nos hemos ido a tocar otros corazones, siempre regreso a tu espalda cuando mi piel duda si es de noche como un huérfano esperando abrigo.   Confieso que estuvimos cerca, que dolió el aliento como una navaja que se afila, llegó la…

Canté sobre una colina

Por David Cacho Huele a hierba en tu vientre, tu cuerpo se despide entre el paisaje, el licor baja la atmósfera a mis pies doblados, tu vida sabe a anonimato y en mis encías me queda la basura de sangre y tierra consumidas.   ¿A qué le debo la muerte continua? En mi pecho surge…

Los sueños heredados

Por David Cacho El mundo está crispado como una piel que ardiera contra otra, los valles parecen escamas desde las alturas espaciales, los cuerpos colapsan en un choque, el mundo arde más que una flama cuando el ocaso viene a tatuar sus vestigios entre los heredados.   Y todo arde y se colapsa tan apresuradamente,…

Caminata

Por David Cacho Yo con dios dejé de pelearme, contigo dejé de discutir, empiezo a vivir diminutamente en un aljibe de peces, en marionetas y en máscaras, en festivales y en pensiones vacías.   Esta mañana el café sabía a agua tratada, una mujer tenía la manía de carraspear después de darle el sorbo al…

Cuando me plazca 

Por David Cacho Quiero una muerte tan melancólica como un jardín en un camellón público, quiero una vida de artista y no de fanático, despertar, ver el mar cuando se agolpa y el sol levanta la espuma, fumarme un cigarro, –en ayunas–, escribir, –cuando me plazca–, verte sonriendo en algún retrato, ver a mi familia…

Retrato matinal 

Por David Cacho Salí en la mañana, hacía frío como en los vestigios de una guerra, las calles se crispaban en mi cuerpo como hojas que el otoño hubiera enrojecido.   Me encontré con algunos amigos y muchos otros habían muerto, había gente desaparecida, ya sabes, algunos desaparecen sin dejar una estela sobre el aire…

La voz de la semilla

Por David Cacho I  La raíz nutrió su manto con el canto de los hombres, el esfuerzo creció como una sola rama; una sola letra, una isla, un pergamino.   El cielo abrió su espectro con el mismo rigor de la semilla y fue la selva del silencio la única voz que todos escuchamos.  …

Ciudad hundida 

Por David Cacho La espiral de una ciudad se yergue como un árbol que está por nacer, el silencio, en un principio, es una luz primaria, el sonido, después, se hace un rotundo exterminio.   Hay días en los que logro querer la ciudad con pureza y otros en los que es menester de perros…

Las mañanas

Por David Cacho Cayeron mis pestañas en la sopa, se han hundido y ni siquiera sé si puedo verlas, afuera el clima es incierto, afuera no existen estaciones ni días en que te pienso, como puedes verlo, la habitación es una ruina.   Una naranja rueda en el frutero, de repente el silencio se escabulle,…

Envío de otoño

Por David Cacho Ya entrará el equinoccio en la puerta como un peldaño de viento entre los faros, la respiración de mis poros irá aumentando mientras tú te resguardas en la noche, buscando un modo para llegar a casa.   El aire templado está cambiando como cambian los semáforos y los inquilinos, pero yo no…

Horas funerarias

Por David Cacho No se podrá llegar al horizonte mientras se pueda caminarlo, los barcos siguen saliendo de los atracaderos igual que algunos peces que arrastra la marea, nadie toma su camino en un principio.   Pasaron los peatones enfrentando su destino, cejó la podredumbre en algunos sindicatos, pero ¿amaste a la mujer que tú…

El mundo de los ratones 

Por David Cacho A Beu Ribé Los ratones tienen un mundo civilizado, una casa, un sindicato, una pensión, todo eso me lo sé de memoria.   Mamá y papá ratón viven en un suburbio de madrigueras elegantes; los ratones tienen alma, mueren y los entierran en lo más subterráneo.   Los ratones hacen papeleos y…