Mon Roi o la codependencia

Por Ximena Apaez Brito

Mi amor es una apasionada historia que inicia cuando dos amantes se conocen por casualidad en París y continúa hasta que su amor se convierte en una dinámica asfixiante e insostenible. Es un filme de contraste, donde el deseo, la felicidad y el romance se ven opacados por la ira, la violencia y el engaño; una película de amor exacerbado, un amor que oprime, que desestabiliza y que poco a poco va tornándose en una relación tóxica. Tony y Giorgio viven esta historia melodramática; en plena fiesta y bullicio se miran y sienten una atracción irresistible el uno por el otro. La música, iluminación, el baile y las gestos son meticulosamente planeados con la finalidad de que el espectador se sienta parte de esa historia y sienta aquel encuentro como suyo.

Los diálogos sutiles y el actuar desenfadado de Tony provocan que Giorgio se interese por ella. Giorgio es un hombre apuesto y maduro que aparenta una condición de privilegios, no se mide al ostentar sus lujos y mantiene siempre una actitud arrogante e insolente. Tony se enamora de él, pues observa en su actuar una cualidad bastante única y peculiar. Se besan, se acarician, se enamoran. Lo que el uno y el otro no saben es que desde el primer beso los dos ya estaban sentenciado su amor a una muerte progresiva. Giorgio y Tony son el claro ejemplo de una relación codependiente, que los lleva por la vida de un extremo a otro, desde la absoluta felicidad hasta la completa tristeza; un amor desfigurado que lleva de por medio la violencia y el desasosiego.

Con el paso del tiempo la película va tornándose cada vez más tétrica. Las discusiones, los celos y el viejo amor que profesa Giorgio hacia una supermodelo son las acciones cotidianas de su vívido romance. Tony se embaraza de Giorgio, piensa que las cosas serán mejores y que nuevos aires cambiarán el carácter de su pareja y es capaz de tolerarle todo: las conversaciones nocturnas con la “ex”, que Giorgio no llegue a dormir, que se vaya de fiesta continuamente, etcétera; al grado de que el espectador siente repulsión hacia ella, porque no puede imaginar cómo una mujer llena de vitalidad, alegría y que está a punto de dar a luz sea capaz de tolerarlo todo. ―¿Cómo aguanta tanto?― exclama el vecino de mi butaca.

Eso es lo que se manifestará a lo largo de la película. El círculo vicioso se repite de manera constante y Tony se convierte en una adicta a Giorgio. Se obsesiona por él, siente angustia, desesperación y tristeza al saberse no correspondida del todo. Pero él siempre tendrá algún regalo para recompensar su tenacidad y para hacerla sentir bien. Giorgio se convierte en un tirano que es capaz de llevarla de un extremo a otro; él es quien insufla vida, le genera emociones placenteras o la hace sentir la peor mujer de mundo.

Esta es una película que vale la pena ver con los ojos y la mente muy abiertos. Ver la cinta permitirá que los espectadores, en caso de tener pareja, evalúen cómo son sus relaciones. ¿Son tóxicas? ¿Son codependientes? ¿Hay maltratos y abusos? ¿Hay peleas y discusiones constantes? Yo me identifiqué con esta historia, pues soy sobreviviente de una relación tóxica dónde sufrí abusos y maltratos, en buena medida porque yo lo permití. Bien dicen que una relación es 50% uno, 50% el otro. El amor “code” es un tipo de relación donde uno busca a otra persona que sufre de la misma enfermedad. En las relaciones tóxicas uno miente y aparenta que todo está bien, que nuestras relaciones son excelentes pese a la amargura que reflejan nuestros ojos. El amor desmedido no es un amor sano. Hoy en día, gracias a un proceso de recuperación, terapia continua y asistencia a las reuniones grupales de Codependientes Anónimos he podido ver lo que antes no podía: el amor no tiene que doler. Veo con terror y admiración esta película, porque el director pudo reflejar cómo pueden ser hoy las relaciones humanas. Pude mirar con un espejo lo que algún día viví y que jamás volvería a repetir. Jamás me permitiré repetir la misma historia en la vida real, prefiero mirarla a través de la pantalla del cine.

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Mi Amor (Mon roi), Maïwenn, 125 minutos, Francia, 2015.

Ximena Apaez

Facebook: Ximena Mena

Twitter: @ximenosca

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