Un exorcismo necesita fe

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Por Kristie Rodríguez

La gira de documentales Ambulante ofrece distintas propuestas que buscan hacer reflexionar a aquellos que disfrutamos de la función desde nuestra butaca. Este año se estrena la sección “La tácita realidad”, conformada por nueve cintas que coinciden en presentar protagonistas femeninas y que develan problemáticas o actitudes sociales no postuladas, a primera vista, en la línea del filme, pero implícitas en el discurso.

Tanjuska y los 7 demonios (Pirjo Honkasalo, 1993) nos lleva al norte de Estonia donde Tanjuska, de doce años, vive con su padre. La pequeña es muda y su salud se ha visto afectada por razones desconocidas, la búsqueda de respuestas ha llevado a sus padres a recurrir a curanderos, psiquiatras y otros remedios caseros que no han dado explicación alguna al padecimiento de su hija mayor. Esta travesía continúa hasta el sitio en donde se desarrolla el documental, el hogar de Vasili, cura exorcista, quien asegura que los males de la niña son ocasionados por siete demonios que habitan en ella. Esta aseveración fragmenta a la familia: el padre, convencido de esta posesión sobrenatural, abandona su trabajo para cuidar a su hija durante el proceso del exorcismo; la madre, incrédula, accede a la separación. Un diagnóstico nunca expuesto revela la esquizofrenia de la protagonista y aumenta la tensión en la trama. Observamos un padre entregado a la fe como medio de salvación, lo que lo lleva a lastimar a su hija, o a los demonios que la poseen, para obligarla a vestirse, comer, ir a la iglesia, besar la cruz.

¿Cuál es la mejoría de Tanjuska? ¿Es ella quien sana, o es su padre quien cree encontrar respuestas? La aparente salvación a través de la fe, anudada a una tradición religiosa, que se ha enraizado en la conciencia universal, provoca consecuencias desde tiempos inmemorables. Las acciones de personas y familias, llegando incluso a naciones enteras, se han visto controladas por creencias religiosas; se exorcizan demonios en donde “el mal” tiene otro origen. La vida de Tanjuska es solamente un ejemplo que llega a nosotros gracias a la pantalla, pero casos similares son comunes. Algunas personas escuchan el consejo sacerdotal y dirigen su vida para buscar una sanación que parece inalcanzable fuera del terreno de la fe. El documental se desarrolla en Estonia, pero nos hace cuestionarnos si las cosas son distintas en México.

Estas y otras reflexiones acompañarán a las liebres que vean el documental dentro de la programación de Ambulante.

 

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